CITA EN EL CIELO DE RIBERA
La luna y el sol se saludan,
otro día más, de lejos....
pero no coinciden.
Cuando la luna engalanada empieza a asomarse,
el sol cansado empieza a esconderse.
- Mañana vendré más temprano- dice la luna
- Yo intentaré andar más despacio, y te espero- contesta el sol...
Esperando tener una cita, todos los días lo intentan...
Pero le faltan horas al día, o sobran horas a la noche...
Luisa Gallardo Moro.
Romance de la luna y el sol, en el cielo de Ribera... (I)
A una nueva cita
la luna acudió...
en el cielo ribereño
al sol buscaba...
pero esta tarde
el sol no llegó...
las nubes celosas,
temprano ocultaron.
Ni siquiera de lejos,
la luna hoy al sol
pudo saludar...
Un tupido velo
las nubes formaron
y el sol con engaños
se dejó llevar...
Esta noche la luna
a su amigo el lucero
le cuenta sus penas,
de no haber podido ver
ni siquiera de lejos
al sol, ocultarse,
en el atardecer....
Arrepentidas las nubes
en la noche llegaron,
y a la luna arroparon
para consolarla...
le cantan una nana
y tranquila, se queda dormida
en la madrugada...
Luisa Gallardo Moro
Romance de la luna y el sol, en el cielo de Ribera... (II)
Hoy las nubes
un juego proponen,
jugar al escondite
con la luna y el sol.
Mientras la luna cuenta
uno, dos y tres
al sol ocultan las nubes
para el juego no perder.
Cuando le toca el turno
de contar al sol,
cuatro, cinco y seis...
y las nubes cercanas
a la luna ayudan
a esconderse también.
Con tanto jugar
y sin darse cuenta
llega la hora
del atardecer...
y otra vez la luna
en el cielo
solita se queda.
Espera que algún día
pueda suceder
que con el sol coincida
en este precioso cielo,
y saludarse de cerca,
y si puede ser,
hablarse bajito y contarse tal vez
todo lo que desean,
todo lo que ven...
Regalar los colores
que el sol ve de día,
y la luna decir,
lo que observa
desde lo más alto
del cielo estrellado
de nuestra Ribera,
y desea compartir.
Luisa Gallardo Moro.
Asamblea en el cielo de Ribera (III)
Hoy en Ribera
ha tenido lugar
Asamblea de nubes
para debatir,
la postura general
que van a seguir
en cuanto al romance
que en el cielo
ha empezado a surgir.
Y deciden
por unanimidad,
a este amor imposible
del cielo de Ribera
poder ayudar...
Comentan las nubes,
que cuando de día
salen a pasear,
al sol encuentran pensativo
y sin ganas de hablar,
otras de noche
salen a bailar
y la luna melancólica
no quiere cantar.
Acuerdan las nubes
reunirse por grupos
para pensar,
la forma en que ellas
pueden ayudar,
para que en el cielo de Ribera
vuelva la alegría
y la tranquilidad...
También se decide
a una segunda asamblea
a las estrellas invitar,
ellas, amigas de la luna,
le han contado al viento,
lo preocupadas que están,
al ver a la luna tan triste
y la quieren animar...
Luisa Gallardo Moro.
Romance de la luna y el sol, en el cielo de Ribera... (IV)
Llegó el momento de la cita,
¡¡qué emoción!!
La luna aparece, tímida,
pero con mucha ilusión.
El sol está majestuoso,
resplandeciente,
iluminando el cielo ribereño
para la ocasión.
Las nubes se encargan
de la presentación,
le dicen al sol,
ella es Catalina
y a la luna,
este es Lorenzo, el sol.
Catalina se sonroja,
Lorenzo la mira con amor...
no saben qué decirse
se miran con rubor.
Las nubes les ofrecen ser
sus manos, oídos y labios
para sus citas del atardecer....
Y en ocasiones
un sendero formarán
para que los enamorados
puedan pasear,
y un tupido velo
para que se puedan ocultar
de las miradas indiscretas
y se puedan abrazar.
14 de febrero... (V)
La luna ribereña
no se quiere dormir,
espera a Lorenzo
para celebrar
el día de San Valentín.
Lorenzo y Catalina
se van a regalar,
una sortija de compromiso
hecha de coral,
que Lorenzo ha traído
del lejano mar...
La luna coqueta
no se quiere marchar,
y el sol radiante
encantado está
de ver a Catalina
en el cielo de Ribera,
y el día de los enamorados
poder festejar,
y en una nube rosa
poder viajar
a donde nacen los sueños
y la felicidad.
La luna y el sol
entrelazan sus rayos
en un abrazo de luz
con destellos dorados,
y al cielo de Ribera
su color azul
han iluminado.
Luisa Gallardo Moro.
Esta mañana, a la misma hora, en el cielo de Ribera...





